Por Andrea Ross Beraldi, militante de Frente Patria Grande y Florencia Abregú, militante de la Federación Rural para la Producción y Arraigo. Ambas son argentinas y forman parte de la Secretaría Continental de ALBA Movimientos.

 

El miércoles 24 de enero la Confederación General del Trabajo (CGT) junto a las dos Centrales de Trabajadores (CTA de los Trabajadores y Autónoma), organizaciones sociales, organismos de derechos humanos, partidos políticos y trabajadores de diferentes rubros llaman a un paro y movilización frente al Congreso de la Nación Argentina para frenar el mega proyecto de ley que quiere terminar con los derechos conquistados por el pueblo argentino. 

El pasado 3 de enero el presidente Javier Milei junto a un grupo de empresarios – quienes redactaron el proyecto y se benefician directamente de él – envió a la Cámara de diputados la “Ley de Bases y Puntos de Partida para La Libertad de los Argentinos», en la que pide al Congreso declarar la emergencia pública en materia económica, financiera, fiscal, previsional, de seguridad, defensa, tarifaria, energética, sanitaria, administrativa y social hasta el 31 de diciembre de 2025. Todas las modificaciones expresadas en esta “ Ley Ómnibus” lejos están de un plan de gobierno configurado a partir de una visión de país. Es un proyecto de las grandes corporaciones, medidas de ajuste contra el pueblo que dejarán sin comida y techo a más del 50% de las familias argentinas.

Durante la campaña electoral, el gobierno en complicidad con los medios hegemónicos de comunicación instalaron un discurso basado en la promesa de que “la casta política iba a ser la que pagaría el ajuste”. A pocos días de asumir, ya se puede vislumbrar que son las/los trabajadores y los sectores populares la variable de ajuste. Anunciaron suba a las tarifas en los servicios de gas, luz y agua; la modificación de la fórmula de movilidad jubilatoria para el cálculo de las pensiones y jubilaciones; la privatización de empresas estatales; la criminalización de la protesta social; el negacionismo frente al cambio climático; la eliminación de las políticas de género y el intento por eliminar la ley de tierras para que las corporaciones financieras compren nuestros territorios.

Esta receta neoliberal ya la vivimos en la década de los 90 con el gobierno de Carlos Menem, que llevó al pueblo argentino a la peor crisis económica y social de nuestra historia en 2001. Veinte años después este es un intento por profundizar en aquellos puntos donde no pudieron y reforzar, como en ese momento nefasto de nuestra historia, una narrativa contra las clases populares que sólo beneficia a los negociados de unos pocos. Estas medidas fomentan la desregulación y desindustrialización de la economía, alientan la mercantilización y buscan llevar por delante los 40 años de construcción democrática en Argentina.

Bajo este proyecto extenso, devastador de los derechos conquistados a lo largo de todos éstos años por el pueblo, Javier Milei quiere ignorar el Congreso y avasallar la potestad del poder legislativo erosionando por completo la soberanía estatal y quitando a la política la posibilidad de hacer política. Por otro lado, en lo que respecto a las relaciones internacionales retomó diálogos con el Fondo Monetario Internacional (FMI), rechazó el ingreso del país a los BRICS, decidió deliberadamente romper relaciones diplomáticas con Venezuela y Cuba, y ha producido sistemáticas tensiones con China. Una receta neoliberal de principio a fin, alineada directamente con los proyectos e intenciones de Estados Unidos para nuestro país. 

En este contexto, con el objetivo de arrimar posiciones, la oposición dialoguista presentó una contraoferta al gobierno nacional que deberá evaluar cuánto desea negociar. Sobran las amenazas al pueblo en caso de que este no se apruebe, y ya prometen medidas más duras en caso de sufrir el rechazo de la mega ley. 

Las consecuencias de esta ley no son solo atroces para el pueblo argentino, sino que abre una ventana de posibilidades para replicar estas medidas con mayor crudeza en otras partes de nuestra región. 

 

Solidaridad entre los pueblos

 

En este contexto, entendemos que desde Nuestra América tenemos la tarea histórica de apoyar el paro y movilización del próximo 24 de enero impulsada por el campo popular argentino para ponerle freno a las políticas de ajuste a las que este gobierno de ultraderecha pretende someternos.

Ya son varios los sindicatos de distintos países del mundo que han sumado su participación y unido su grito a la lucha. Centrales sindicales de Brasil, Uruguay, Chile, Italia, Francia, Suiza, Bélgica, Alemania,movimientos populares, ambientales, feministas y de la economía popular expresando su alerta a nivel nacional e internacional en solidaridad con Argentina, al mismo tiempo que hacen responsable al gobierno de Javier Milei por la integridad de los y las manifestantes. 

 

¡Llamamos a toda Nuestra América a este grito de lucha!

¡No pasarán!

 

 

 

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La patria is not for sale! Keys to understanding the General Strike in Argentina on January 24th

 

By Andrea Ross Beraldi, activist of Frente Patria Grande and Florencia Abregú, activist of the Federación Rural para la Producción y Arraigo. Both are Argentinian and are part of the Continental Secretariat of ALBA Movimientos.

 

On Wednesday, January 24, the General Confederation of Labour (CGT) together with the two Workers’ Central Federations (CTA de los Trabajadores and Autónoma), social organizations, human rights organizations, political parties and workers from different sectors are calling for a strike and mobilization in front of the Congress of the Argentinean Nation to stop the mega bill that will put an end to the rights won by the Argentinian people.

 

On January 3, President Javier Milei, together with a group of businessmen – who drafted the project and benefit directly from it – sent to the Chamber of Deputies the «Ley de Bases y Puntos de Partida para La Libertad de los Argentinos», in which he asks Congress to declare a public emergency in economic, financial, fiscal, social security, security, defence, tariffs, energy, health, administrative and social matters until December 31, 2025. All the modifications expressed in this «Omnibus Law» are far from a government plan based on a vision of the country. It is a project of the big corporations with measures of adjustment that work against the people and will leave more than 50% of Argentine families without food and shelter.

 

During the election campaign, the government together with the complicit action of the hegemonic media built a narrative with the promise that «the politicians would be the ones to pay for the adjustment». A few days after taking office, it can already be seen that the workers and the popular sectors will bear the burden of adjustment. They announced increases in gas, electricity and water rates; the modification of the pension mobility formula for the calculation of pensions and retirement pensions; the privatisation of state companies; the criminalisation of social protest; denial of climate change; the elimination of gender policies and the attempt to eliminate the land law so that financial corporations can buy up our territories.

 

We already experienced this neoliberal recipe in the 1990s with the government of Carlos Menem, which led the Argentinean people to the worst economic and social crisis in our history in the year 2001. Twenty years later, as in that fateful moment in our history, this is an attempt to deepen and to reinforce where they could not a narrative against the popular classes which only benefits the business of a few. These measures promote the deregulation and deindustrialisation of the economy, encourage mercantilisation and seek to overturn the 40 years of democratic construction in Argentina.

 

Under this extensive project, which devastates the rights won by the people over all these years, Javier Milei wants to ignore Congress and subjugate the power of the legislative branch, completely eroding state sovereignty and taking away the possibility of politics. On the other hand, with regard to international relations, he resumed talks with the International Monetary Fund (IMF), rejected the country’s entry into the BRICS, deliberately decided to break off diplomatic relations with Venezuela and Cuba, and has produced systematic tensions with China. A neoliberal recipe from start to finish, directly aligned with US projects and intentions for our country. 

 

In this context, with the aim of narrowing the gap, the pro-dialogue opposition presented a counter-offer to the national government, which will have to evaluate how much it wishes to negotiate. Threats to the people in case it does not pass, and they are already promising harsher measures in case the mega-law is rejected. 

 

The consequences of this law are not only atrocious for the Argentinian people, but it opens a window of opportunity to replicate these measures even more harshly in other parts of our region.

 

Solidarity among peoples

 

In this context, we understand that from Nuestra America we have a historic duty to support the strike and mobilisation on 24 January, promoted by the Argentinean popular movement to put a stop to the austerity measures and not be subjugated to the innate desires of the ultra-right government.

 

There are already several trade unions in different countries around the world that have joined the struggle. Trade union centres in Brazil, Uruguay, Chile, Italy, France, Switzerland, Belgium, Germany, popular, environmental, feminist and movements on the popular economy are expressing their alert on a national and international level in solidarity with Argentina, while they hold the government of Javier Milei responsible for the integrity of the demonstrators. 

 

We call on all the people of Nuestra America to join us in the struggle!

They will not pass!

 

 

 

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A pátria não está à venda! Entenda a Greve Geral na Argentina neste 24 de janeiro

 

Por Andrea Ross Beraldi, militante da Frente Pátria Grande e Florencia Abregú, militante da Federación Rural para la Producción y Arraigo. Ambas são argentinas e fazem parte da Secretaria Continental da ALBA Movimentos.

 

Nesta quarta-feira, 24 de janeiro, a Confederação Geral do Trabalho (CGT), juntamente com as duas Centrais de Trabalhadores (CTA de los Trabajadores e Autónoma), organizações sociais, organizações de direitos humanos, partidos políticos e trabalhadores de diferentes setores estão convocando uma greve e mobilização em frente ao Congresso da Nação Argentina, para impedir o mega projeto de lei que quer acabar com os direitos conquistados pelo povo.

 

Em 3 de janeiro, o presidente Javier Milei, juntamente com um grupo de empresários – que elaboraram o projeto e se beneficiam diretamente dele -, enviou à Câmara dos Deputados a «Ley de Bases y Puntos de Partida para La Libertad de los Argentinos», na qual solicita ao Congresso que declare emergência pública em questões econômicas, financeiras, fiscais, de seguridade social, segurança, defesa, tarifas, energia, saúde, administrativas e sociais até 31 de dezembro de 2025. Todas as modificações expressas nessa «Lei Omnibus» estão longe de ser um plano de governo baseado em uma visão do país. É um projeto das grandes corporações, medidas de ajuste contra o povo que deixarão mais de 50% das famílias argentinas sem comida e abrigo.

 

Durante a campanha eleitoral, o governo, em cumplicidade com a mídia hegemônica, instalou um discurso baseado na promessa de que «a casta política seria a única a pagar pelo ajuste». Poucos dias após a posse, já se pode vislumbrar que os trabalhadores e os setores populares serão os que pagarão pelo ajuste. Anunciaram aumentos nas tarifas de gás, eletricidade e água; a modificação da fórmula de mobilidade previdenciária para o cálculo das pensões e aposentadorias; a privatização de empresas estatais; a criminalização do protesto social; a negação da mudança climática; a eliminação das políticas de gênero e a tentativa de eliminar a lei de terras para que as corporações financeiras possam comprar nossos territórios.

 

Já experimentamos essa receita neoliberal na década de 1990 com o governo de Carlos Menem, que levou o povo argentino à pior crise econômica e social de nossa história em 2001. Vinte anos depois, essa é uma tentativa de aprofundar o que não foi possível e reforçar, como naquele momento fatídico de nossa história, uma narrativa contra as classes populares que só beneficia os negócios de alguns. Essas medidas promovem a desregulamentação e a desindustrialização da economia, incentivam a mercantilização e buscam derrubar os 40 anos de construção democrática na Argentina.

 

Sob esse amplo projeto, que devasta os direitos conquistados pelo povo ao longo de todos esses anos, Javier Milei quer ignorar o Congresso e subjugar o poder Legislativo, corroendo completamente a soberania do Estado e tirando a possibilidade de fazer política. Por outro lado, no que diz respeito às relações internacionais, ele retomou as negociações com o Fundo Monetário Internacional (FMI), rejeitou a entrada do país no BRICS+, decidiu deliberadamente romper as relações diplomáticas com a Venezuela e Cuba e produziu tensões sistemáticas com a China. Uma receita neoliberal do início ao fim, diretamente alinhada aos projetos e intenções dos EUA para o nosso país. 

 

Nesse contexto, com o objetivo de diminuir as tensões, setores da oposição pró-diálogo apresentou uma contra oferta ao governo nacional, que terá de avaliar o quanto deseja negociar. O governo, por sua parte tem insistiro em ameaçar o povo caso a lei não seja aprovada, e já estão prometendo medidas mais severas caso a mega lei seja rejeitada.

 

As consequências dessa lei não são apenas terríveis para o povo argentino, mas abrem uma janela de oportunidade para replicar essas medidas de forma ainda mais severa em outras partes de nossa região. 

 

Solidariedade entre os povos

 

Nesse contexto, entendemos que, a partir de Nuestra América (América Latina e Caribe), temos a tarefa histórica de apoiar a greve e a mobilização de 24 de janeiro, promovidas pelo campo popular argentino para pôr fim às políticas de ajuste às quais esse governo de ultra direita pretende nos submeter.

 

Vários sindicatos de diferentes países do mundo já se juntaram à luta. Centrais sindicais do Brasil, Uruguai, Chile, Itália, França, Suíça, Bélgica, Alemanha, movimentos populares, ambientais, feministas e de economia popular estão expressando seu alerta em nível nacional e internacional em solidariedade à Argentina, ao mesmo tempo em que responsabilizam o governo de Javier Milei pela integridade dos manifestantes. 

 

Convocamos toda a Nuestra América para esse grito de luta!

Não passarão!