A los pueblos del mundo, a los movimientos sociales y populares de Nuestra América,
Desde ALBA Movimientos, que agrupa a las fuerzas populares, campesinas, indígenas, afrodescendientes, sindicales y feministas de nuestra región, denunciamos con una voz de combate y solidaridad la canalla y espuria acusación del Departamento de Justicia del régimen de Washington contra el general de Ejército Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución Cubana y referente de los pueblos que luchan por su liberación.
Alertamos que esta nueva arremetida pseudojudicial y mediática no es un hecho aislado: es un acto despreciable de provocación política que demuestra, una vez más, el desespero del imperialismo norteamericano ante la dignidad inquebrantable de Cuba, además de un intento desesperado de venganza histórica.
La junta militar empresarial que gobierna EE. UU. carece de toda legitimidad moral y jurisdicción legal para pretender juzgar a los defensores de la soberanía de nuestros pueblos, en particular al compañero Raúl Castro.
El régimen estadounidense pretende resucitar de manera deshonesta la provocación, firmemente respondida por Cuba, de febrero de 1996, omitiendo deliberadamente que las aeronaves derribadas pertenecían a la organización terrorista «Hermanos al Rescate», con sede en Miami, la cual violó sistemáticamente el espacio aéreo cubano con fines hostiles y desestabilizadores.
La acción de Cuba en 1996 fue un acto legítimo de defensa de su soberanía, amparado por el derecho internacional. Resulta de un cinismo sin precedentes que el imperio más violento de la historia humana —el mismo que ejecuta bombardeos, asesinatos extrajudiciales y agresiones militares en todo el planeta bajo falsos pretextos— pretenda erigirse hoy en juez del decoro y la soberanía de los pueblos libres.
Esta falsa acusación contra Raúl Castro busca justificar la continuidad del criminal bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba, el cual estrangula la economía, sabotea el sistema energético y pretende aplicar un castigo colectivo y despiadado contra el noble pueblo de cubano para que ceda en su soberanía.
Para los movimientos sociales de la región, defender a Cuba es defender la posibilidad de un mundo justo. Cuba no está sola; su ejemplo de internacionalismo, salud, educación y solidaridad con las causas populares del continente es el faro que guía nuestras propias batallas.
Desde cada territorio en lucha, desde las fábricas, los campos y las barriadas de Nuestra América, las organizaciones populares cerramos filas con la Revolución cubana. Reafirmamos nuestro respaldo irrestricto e invariable al general de Ejército Raúl Castro Ruz y al hermano pueblo cubano en su decisión inconmovible de defender la nación.
Frente a la mentira imperial, respondemos con la verdad histórica y la solidaridad de los pueblos organizados.
¡No pasarán!
¡Cuba no está sola! ¡Los pueblos del ALBA la defienden!
¡Patria o Muerte, Venceremos!
